El cerdo ibérico en verano: los meses clave para su desarrollo

Con la llegada de los meses de calor, muchos se preguntan qué pasa con el cerdo ibérico durante esta temporada. En Arturo Sánchez, el verano es una etapa óptima para la definición de su estructura ósea y muscular.

La mejor preparación del cerdo ibérico de cara a la montanera

Llega el verano y la comida escasea en el campo. Esto, aunque pueda sorprender, tiene un efecto beneficioso en la cría del cerdo ibérico, un animal que durante la montanera (octubre-febrero) tiende a la sobre-ingesta de alimento.

Es algo común, en el mundo del cerdo ibérico, que la montanera sea una época en la que el animal tienda a sobre-engrasarse con facilidad. Detrás de esto está no solo la cantidad de bellota y hierba que ofrece la dehesa durante los meses de frío, sino también, el hecho de que la carne del cerdo ibérico sea más grasa que la de otras razas.

Cerdo ibérico en verano

¿Dónde reside el beneficio?

Hay una expresión común utilizada por los ganaderos llamada ´hacer el guarro´ o ´dejar que el cerdo estire´. La expresión hace referencia a que durante estos meses de verano el animal se desarrolla morfológicamente, es decir, su esqueleto sigue cobrando forma y creciendo sin contar con más cantidad de grasa añadida. En otras palabras, el cerdo ibérico en verano quema las reservas de grasa que tenía acumuladas durante el resto del año.

Esto se traduce en que el animal alcanza de forma más lenta su peso ideal, pero a costa de un mejor desarrollo óseo y morfológico. Una preparación excelente de cara a la montanera que comenzará al terminar el verano.

La montanera: llega la recuperación de grasa

Tras el período de estío, la grasa que volverá a reponer el cerdo ibérico será ya durante la montanera. En Arturo Sánchez, este período será trascendental para el animal, con una alimentación muy rica en ácidos grasos que le aportará la bellota.

Hasta ese momento, el cerdo ibérico se alimentará de cereales y leguminosas, así como de pequeñas plantas que encuentre a su paso. Las temperaturas extremas de la dehesa en verano hacen que durante este período los animales ingieran lo cosechado durante el año.

El hábitat del cerdo ibérico en verano

¿Pero cual es el hogar del animal durante los meses de calor? Las necesidades de agua durante la canícula hacen que la única forma de refrescarse sea bien en charcas, riachuelos o cualquier fuente de agua o barro. En el ecuador del día suelen estar a la sombra, concentrando su actividad en las horas de menos calor.

El cerdo ibérico en Arturo Sánchez

Ésta es una época en la que el campo no genera frutos para la alimentación de los animales, por lo que lo que ingieren es a base de lo que el ganadero haya recolectado a lo largo del año. En verano, la dehesa se encuentra en letargo esperando la llegada del otoño, y sobre todo sus primeras lluvias. Es a partir de entonces cuando la hierba vuelve a crecer y las bellotas de los árboles empiezan a caerse.

 

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